25/2/10

Sólo tres.



La vida nos iba a sonreír solo tres veces, de eso estábamos seguros. Sabíamos también que la última de las sonrisas era aquella que provoca la llegada de la muerte, la desidia del que está acabado, el burlesco final de todo teatro medieval.
¿Y las otras dos? Ya las habíamos gastado en las enésimas oportunidades que nos habíamos dado, ahora solo quedaban risas maltrechas y la aburrida poesía de un trovador divorciado.



11/2/10

Idas y venidas.

-¿Crees que volveré a sentir algún día?
-Lo creo.
-¿Será pronto?
-Tan pronto como me dejes.

Después de eso nos quedamos dormidos en la desnudez más primaria, sin rozarnos las bocas ni una sola vez.

30/12/09

Los buenos modales.


Afaltademedioverso, dejó de ser un refugio, una salida. Puede que la liberación se encuentre detrás del psicoanálisis, del letargo, de la sedación o del simple hecho de dejarse llevar.
No me parecía de buena educación dar portazo a esta bitácora sin mencionaros a todos aquellos que habeis estado detrás de cada verso descompuesto que aquí se ha escrito.

Mis gracias más sentidas a After, por haber sido el primero y por ser un compañero y amigo ejemplar; a South, por haber estado desde el principio ahí, con la palabra, la canción y la fotografía adecuada, (nos debemos un par de cosas); a Laura, por traer el sol cada mañana; a Jesús Qhari, por su infinita paciencia y por ser imprescindible aqui y siempre, a Jim Jones por hacer las horas laborales más llevaderas; a Verónica, por ser una pedazo de mujer, a Onminayas por tener siempre un buen consejo bajo el brazo; a Neuro por la poesía, el arte y la prosa; a Antonio Torres por enseñarme la sonrisa de Hiperión con rima. A aquellos que no son tú, por hacerme sentir viva, por darme en cada beso un universo. A todos aquellos que habeis visitado a Bye en alguna ocasión y habeis dejado algún comentario. A los que habeis permanecido callados. A los anónimos.

Y a tí, porque una vez fuimos nosotros.

Nos vemos, majos.

2/12/09

Lo que no fue.

Si esto fuera una subasta, mi puja no llegó a ser lo suficientemente alta.
Si fuéramos niños, la pelota con la que jugábamos se nos caló en el tejado de enfrente.
Si fuéramos amantes, te dormiste mientras te besaba por debajo del ombligo.
Si fuera la guerra, perdí a todo mi ejército, y descalza, volví a mi casa.

Te quiero y te he querido con las rodillas, con los ojos y con los codos, pero finalmente, no fue.

23/11/09

El cómo inquietamente incierto.

De la quitud a la inquietud, del coma al cómo, al ciertamente incierto. A esa sensación a la que sólo se alcanza con 3 gramos de paracetamol y menta. Con menta y fiebre. Con menta y Mr. Tambourine susurrando mientras, sin quejarse, da vuelta tras vuelta transformado en vinilo.

El cómo inquietamente incierto me arrojó lucidez en forma de una combinación de 9 dígitos que en alguna parte al noroeste estarían resquebrajando la noche, con la estúpida idea de que alguien contestase a los repetitivos tonos de llamada de una cabina de teléfono con las teclas manchadas de chicle.



16/11/09

Te quiero.

Te quiero de una forma enfermiza, de una forma lastimera. Te quiero a reventar. Te quiero como quieren los enfermos traumáticos a sus recuerdos. Te quiero entre líneas, en diferido. Te quiero tanto que se me acoplan los sentimientos hasta que me pierdo. Te miento y te digo "te quiero de mentira", cuando te quiero de constante. Te quiero como quiere el que está al final de la vida y contempla las arrugas de su compañera de cama.

Así de simple, así de triste. Te quiero.

3/11/09

La lucha de la especie.

Que no hombre que no. Que ya está bien. Pase tus miedos, pase tus inseguridades, pase el miedo a ser feliz. Pase. Pero en esto soy irreductible, no pienso permitir que transfieras todo aquello que me define a aquella que no soy yo, en un patético intento de mejorar la especie, o algo semejante. En un patético intento de crearte algo a medida, un poquito de lo tuyo y un poquito de la otra.
Los dos somos muy de Darwin, pero te digo que de esta sobrevivo. Te digo que soy capaz de evolucionar y convertirme en depredadora para no perder en la lucha encarnizada de la especie. Y si tengo que volver a probar bocado animal y llenarme la boca de materia muerta, lo haré. Porque no. Porque ella con sus piercings y Bye con sus rarezas. Y se acabó.